Colombia se levanta
Fundación Morei ·
“La solidaridad del mundo se volcó hacia Colombia tras el terremoto del 10 de agosto”

El terremoto sufrido por los colombianos el pasado 10 de agosto no dejó únicamente dolor, llanto y destrucción, esta tragedia logró que millones de colombianos volvieran la palabra solidaridad en algo material, la solidaridad se convirtió en medicamentos, alimentos, donaciones en efectivo, en cientos de horas de trabajo voluntario y en agua, sí, en agua ese líquido vital para el ser humano y que en estas condiciones de tragedia se torna de suma importancia porque en una tragedia el agua más allá de ser una donación se convierte en vida, en salud, en dignidad y en la posibilidad de recuperación de tanta gente que puede ser víctima de la deshidratación o enfermedades transmitidas por el consumo de agua contaminada.
Casi 20 días después del terremoto, la respuesta se mide en miles de millones de pesos donados por los colombianos y gobiernos extranjeros que serán utilizados no sólo para la primera etapa, sino que serán claves para la reconstrucción, pero igualmente se mide en toneladas de alimentos recogidos en todos los departamentos del país y trasladados a quienes más lo necesitan, en ropa porque existen muchos afectados que lo perdieron todo porque sus casas fueron destruidas y fue imposible volver a ellas para recuperar algo de sus pertenencias, e incluso los colombianos no se han olvidado de las mascotas y también han sido aportadas toneladas de alimentos para estos seres vivientes de los cuales muchos quedaron abandonados por haber fallecido sus cuidadores.
Y es que adicional al colombiano de a pie que donó desde una libra de azúcar en adelante, también se sumaron grandes empresarios con aportes importantes tanto en efectivo como en especie, cada uno desde el renglón de la economía en que mueve su patrimonio. Y es que no es hora de señalar qué donación es buena o cuál es mala, porque los miles de afectados hoy no entienden por qué se generan discusiones entre distintos sectores políticos y sociales porque alguien los ayude, para ellos todas las ayudas nacionales e internacionales son valiosas y no miran qué bandera tiene el país donante o qué color político tiene el colombiano que se solidariza con su desgracia. Los afectados terminan siendo un gran ejemplo para Colombia y es así como vemos a cientos de personas, hombres y mujeres tratando aún de recuperar gente viva en medio de los escombros aunque haya pasado tanto tiempo y la esperanza sea pequeña, hoy Colombia debe estar más unida que nunca en torno a la pronta recuperación de estos departamentos que sufrieron el terremoto, en recuperar la dignidad de tanta gente que hoy tiene que dormir en la calle o como se dice popularmente en Colombia, debajo de un puente porque sus viviendas se vinieron al piso y otras que no colapsaron totalmente, por seguridad son inhabitables.
Nota publicada el 1 de septiembre de 2026 en la web anterior de la Fundación Morei. Conserva su dirección original.